15 jun. 2009

El mar es una montaña de agua


El mar es una montaña de agua
(serie Pena Corneira)

Año 1990. Acrílicos sobre tela. 162 x 240 cm.
(catalogado)




El fuego pintor

Los códigos que emite la naturaleza per se están cargados de violencia. El mar es una montaña de agua. La piel de la Tierra traspasada por árboles y rocas; árboles que crecen centrífuga y centrípetamente; y rocas mitad hundidas y mitad sobresalientes. Los caminos, incluso aquellos que pasan por Bizancio y Roma, se dirigen al océano donde el Sol estrella por unos instantes su brillo, no pudiéndose más que contemplar el terrible espectáculo desde la orilla, la última orilla: punto cero de esa mirada instalada desde el origen ya, en la duda. Esa memoria sensorial, apuntando el principio, construida a lo largo de sucesivos infantiles atardeceres mirando el fuego paterno y las sombras que sobre las paredes proyectaba: fijar esas sombras del interior del hábitat. Escuchar con la mirada el frotar de las ramas de los árboles, del agua y de las flores, de las relaciones y las proporciones, de las ausencias momentáneas de sonidos. El fuego pintor en el día y en la noche, sobre el suelo y en las paredes, a la intemperie y también en el interior del primer hábitat (posiblemente circular).

Amando
1995


Texto en el catálogo de la exposición MEDIEVO, abril y mayo de 1995, Castillo de Soutomaior, Soutomaior (Pontenvedra), comisariada por Amando González.

4 comentarios:

balonga dijo...

Azul turquesa, azul celeste, celestial del cielo.
Azul palinuro, azulado azul azulón que amara en el mar.

De los pinceles al mando;
antaño y hogaño el alma blue de Amando.

Balonga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Balonga dijo...

Azul turquesa, azul celeste, celestial del cielo.
Azul palinuro, azulado azul azulón que en el mar amara.

De los pinceles, al mando;
antaño y hogaño el alma blue de Amando.

Anónimo dijo...

Mil gracias por la intensa sonoridad de tu mirar.